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NO damos soluciones. - NO favorecemos a ninguna de las partes.
- NO juzgamos.
- NO sermoneamos.
- NO forzamos a resolver el problema.
Por parejas, nos reunimos con las partes que están en conflicto y escuchamos a cada una con atención: “Nos interesa que los mediados se sientan a gusto y comprendidos, por ello GARANTIZAMOS LA MÁXIMA CONFIDENCIALIDAD”.
Pretendemos ayudar las partes a resolver su problema: “Somos un vehículo. Las personas que tienen un conflicto lo conducen con el fin de llegar a una solución satisfactoria para todos.”
Si las partes han llegado a un acuerdo, los mediadores se pondrán en contacto para supervisar el cumplimiento del mismo. Leer el resto de esta entrada »


La convivencia diaria, y no únicamente en los institutos, nos permite encontrar situaciones de conflictos. Podemos decir que el conflicto es parte de la vida. Es innato a las relaciones humanas. A veces se pueden traducir en violencia sin que se resuelva entre las partes.